Sábado, 03 Septiembre 2016 00:00

MSICG condena consumación de golpe de Estado legislativo en Brasil

El MSICG condena el Golpe de Estado efectuado en Brasil a través del cual se destituyó a la Presidenta legítimamente electa en las urnas por los pueblos de Brasil luego de un proceso impulsado y apoyado por funcionarios sobre los cuales pesan serias y graves acusaciones de corrupción y para sustituir la voluntad de millones de brasileñas y brasileños por la voluntad e intereses de 61 personas para colocar en su lugar a una persona que no fue electa por los pueblos de Brasil.

El Golpe de Estado ejecutado en Brasil es un Golpe en contra de las políticas implementadas por el Partido de los Trabajadores (PT) que sacaron de la pobreza y la miseria a más de 35 millones de brasileños, que elevaron los ingresos de más de 40 millones, y que permitieron el acceso a la educación y la salud a los excluidos sociales a través de la definición y el impulso de un modelo de desarrollo propio que tuvo en el centro a la dignidad humana.

Se trata de un golpe que trasciende de su efecto político y vulnera los principios elementales de la democracia.

Estamos también y una vez más ante un golpe de Estado organizado y planificado por la política injerencista e intervencionista del gobierno de los Estados Unidos de América con el fin de afianzar sus intereses geopolíticos en la región y en el mundo debilitando la integración latinoamericana, a la CELAC, al Unasur, a los BRICS y el derecho de los pueblos a definir sin interferencias su propio modelo de desarrollo, es un golpe a la paz en la región y al sueño latinoamericano de construir la Patria Grande.

En este marco el MSICG se solidariza con la compañera Dilma, con el Partido de los Trabajadores y con el compañero Lula e insta a la clase trabajadora del Brasil a resistir y recuperar su democracia, a defender los grandes logros sociales alcanzados durante los gobiernos de Lula y de Dilma así como a fortalecer la organización y participación de la población, a quien le fue arrebatado su derecho al voto, al que le usurparon la voluntad soberana y a la que le impusieron un gobierno títere de los intereses norteamericanos a los efectos de que, como sucedió en Venezuela el 11 de abril de 2002, los usurpadores tarden más en acomodarse que el pueblo en recuperar el poder.

CONSEJO POLÍTICO
MOVIMIENTO SINDICAL, INDÍGENA Y CAMPESINO GUATEMALTECO
MSICG