Miércoles, 10 Septiembre 2014 00:00

Marlon García ...Pintor

El pintor y fotógrafo guatemalteco Marlon García nos abre las puertas de su casa para contarnos acerca de su obra, sus experiencias y sus reflexiones sobre la relación del arte con las organizaciones sociales y de las organizaciones sociales con el arte.

¿COMO TE HICISTE PINTOR?

Me fui haciendo pintor en medio de otros oficios, mi papá, que para empezar fue una de las influencias más fuertes que yo tuve, tiene una imprenta en la cual tuve mis primeros contactos con el tema gráfico. Luego tuve una infancia muy normal, de primaria, básicos y todo eso, pero ya ahí, en básicos, empezaba a tener cierto interés por todo lo que fuera visual como la pintura, la fotografía, el video, incluso tenía mucho interés en la televisión. A partir de ahí ya iba tomando mis propias decisiones, las decisiones que se afianzaban en mi vida. Al inicio no creo que haya tenido toda la seguridad, cuando tenía trece años, como todo adolescente, no estaba seguro de lo que quería ser.

Me involucré con algunas organizaciones y en esas organizaciones se necesitaban afiches, volantes de los eventos que se iban a realizar y los compañeros me buscaban a mí porque era a mí a quien más le gustaba dibujar. Ese fue un momento muy importante en la toma de mis decisiones, porque comprendí la utilidad de los gráficos al aplicarlos en temas que eran de mi interés. Luego entré a la Universidad, en donde no había mucho para escoger en tema de arte, había diseño gráfico, algo que ayudó a mi formación como un artista visual en general, más que como meramente pintor.

A lo largo de estos años, la habilidad que tengo para el dibujo figurativista y los conocimientos de fotografía que he ido acumulando me han abierto las puertas a trabajos que ahora me han ayudado a definirme como un artista científico o como un artista para ilustrar e investigar realidades a través de los gráficos.

He trabajado con historiadores, arqueólogos, antropólogos, psicólogos en el desarrollo de mensajes pero también de teoría o en el desarrollo de investigaciones científicas dentro de estas ramas, para lo cual el dibujo y la fotografía sirven como herramienta de análisis y finalmente, para concluir el conocimiento, es decir, lo que se logró encontrar. Por todo eso, ahora me considero como un artista con una línea científica.

¿ADEMÁS DE LA PINTURA, EN QUE OTRAS RAMAS ARTISTICAS HAS INCURSIONADO?

Las más fuertes siempre han sido las artes visuales, la pintura y la fotografía en esencia, las cuales también he aplicado durante conciertos de música o en escenografías teatrales, incluso en algunas escenografías in situ, es decir, pintar durante la puesta en escena de otros elementos mientras yo también interpretaba pero con la pintura, pintando.

TENGO ENTENDIDO QUE TUS EXPOSICIONES HAN TRASCENDIDO DE LAS FRONTERAS DE GUATEMALA, ¿EN QUE OTROS PAISES HAS PODIDO EXPONER TU OBRA?

Mis pinturas han estado en algunos países de Europa, también en Estados Unidos, en México y en Canadá, sin embargo, de poder viajar con ella sólo a México y Canadá. En el resto de países es la obra la que ha viajado.

EL ARTE SIEMPRE HA SIDO COMO UNA VENTANA PARA VER LA HISTORIA Y HA SIDO A TRAVÉS DEL TIEMPO, TESTIGO DE GRANDES CAMBIOS Y DE GRANDES LUCHAS REIVINDICATIVAS, QUE PIENSAS DEL ARTE COMO HERRAMIENTA PARA TRANSMITIR UN MENSAJE DE CONTENIDO SOCIAL

El arte es un mensaje social, el problema es que no te puedo prometer, por ejemplo, que todos los artistas pinten con opciones políticas o sociales en los que necesariamente estuviéramos de acuerdo. Los movimientos anarquistas en los Estados Unidos, los que proponen el uso libre de armas, los movimientos xenofóbicos, todos tienen sus artistas que transmiten esa forma de pensamiento y que incluso se considerarían revolucionarios porque están en contra del orden político establecido, han puesto bombas, han destruido. El problema básico del arte es que todos los políticos lo quieren, todos los políticos desearían que los mejores artistas tocaran, pintaran o cantaran para ellos, de hecho, han sido los grandes imperios, la gente más poderosa, las que muchas veces los han financiado. Claro que hay otros a quienes no han podido financiar y por lo mismo hay voces que se han quedado calladas porque no han tenido el apoyo o la preferencia de algo. Un historiador del arte, Ernst Gonbrich, habla de lo que conocemos muchas veces como arte, es lo que se le permitió a algunos artistas hacer para poder sobrevivir sea como medio de subsistencia o para evitar que los mataran por expresar lo que pensaban o con lo que estaban de acuerdo. Todos los cambios han pasado por esto y en todos los cambios han participado los artistas.

TU ULTIMO TRABAJO SOBRE LA MASACRE DE PANZÓS, MÁS ALLÁ DE SU PROPIO CONTENIDO, DE SU PROPIO MENSAJE, REFLEJA LA OBRA DE UN ARTISTA CON MUCHO COMPROMISO SOCIAL…

Yo me considero un artista científico dado que utilizo el arte para generar conocimiento y luego tratar de explicarlo. Aunque a veces pareciera ser una cuestión intencionada y haya tal vez cierta búsqueda de esa problemática, no puedo dejar de decirte que también ha sido el resultado de una investigación. Trato de no parcializar la obra. El resultado que se ve en mis exposiciones es el resultado que arrojan las investigaciones. No trato de hacerme hacia un discurso político ni que las imágenes apuntalen un discurso político determinado, porque creo que la ciencia trata exactamente de brindarle a uno más lucidez acerca de la realidad, acerca de lo que está sucediendo y claro que hay momentos en el que el artista debe ser crítico. En el régimen soviético hubo alguna mordaza hacia ciertos artistas porque se consideraba que el arte debía estar respaldando un discurso político. Considero que lo que intento respaldar con mi obra es el descubrimiento científico que he ido generando y el que han ido generando otros científicos, es decir, conocimientos que valen la pena dar a conocer para tener conciencia de esa realidad histórica que hemos vivido en Guatemala. No trato de estar a la moda con un partido político o con una opción política, lo que intento es tener la conciencia despierta y a través de la ciencia, tratar de explicarme el mundo… por ejemplo, si como le hablan a algunos historiadores, alguien se acerca y me dice que le cuente una historia de Guatemala, pero una historia bonita, yo lo único que podría decirles es que les puedo mostrar la historia de Guatemala, pero no una historia de Guatemala bonita porque no siempre ha sido bonita.

Y CON TU ULTIMA EXPOSICION, PRECISAMENTE, NOS CONTASTE UNA HISTORIA DE GUATEMALA NO MUY BONITA, UNA HISTORIA DOLOROSA COMO LO FUE LA MASACRE DE PANZÓS, CUAL CONSIDERAS QUE FUE TU PRINCIPAL OBJETIVO AL CONTÁRNOSLA?

Como te venía diciendo, las artes visuales me han servido para la comprensión de la realidad. Como yo lo trabajo, en el arte visual hay un primer momento en el que todavía no sé cuál es el resultado final, pero no me refiero a que empecé pintando amarillo y me resultó verde. A lo que voy es que el dibujo te ayuda a resumir, a ir poniendo las cosas nuevas que vas conociendo, vas sumando una tras otra y cuando ves el dibujo terminado te das cuenta de que todos los elementos están en una sola imagen frente a ti… Varias cosas que al principio estaban dispersas y que las lograste pintar. La primera intención u objetivo de esta exposición era intentar reunir todo lo que yo podía en términos visuales hacer para conocer el caso de la masacre de Panzós. Ya que se hablaba a través de los testimonios, de las noticias de la época, que lo que había provocado la masacre era la tenencia de la tierra, empecé agarrando un mapita de la región y señalé en él, la ubicación de los pueblos de donde venía la gente que había muerto según los testimonios de los familiares. Con un dibujo puramente científico, me di cuenta de la importancia que la minera Exmibal tiene en la región y de que, el crecimiento de sus propiedades del año 1965 para el año 2005, se extendía hacia el territorio de los pueblos donde la gente murió. Es decir que el dibujo me ayudó a entender que donde había habido violaciones a los derechos humanos, después había imperado el negocio de una transnacional canadiense dedicada a la minería. Entonces, el dibujo fue el ejercicio de la reunión de conocimiento y luego obviamente, surge la necesidad de mostrarlo como algo importante para la conciencia de los y las guatemaltecas.

LA EXPOSICIÓN LLEVABA COMO TITULO “LA MASACRE DE PANZÓS, 30 AÑOS DESPUÉS” CREES QUE EN ESOS 30 AÑOS LAS CONDICIONES DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA HAN CAMBIADO?

Si han cambiado. Digamos que hay tendencias que se han conservado y cosas que ya no. Sigue habiendo conflictos con la minería y se sigue viendo la violencia como solución al problema agrario, sin embargo estamos hablando de un fenómeno interesante de la memoria, porque a mucha gente se le había olvidado la minería, algunos ni siquiera sabían o nunca supieron que Canadá era uno de los países implicados. Entonces hoy, cuando se están extendiendo los territorios afectados por la minería, pareciera que se empiezan a encender ciertas luces, que los temores que se manifestaron en la gente el 29 de mayo de 1978 eran estos, pero ya no es lo mismo, y no es lo mismo, porque ya está dada la masacre, ya está dado el dolor, los qeqchíes saben mejor lo que la gente de San Marcos, empieza a vivir ahora. En las empresas mineras siempre cambian los rostros pero nunca las formas de operar, operan con la crisis, con la crisis política y la crisis social. Yo desde niño he escuchado que como Guatemala estaba en guerra no había inversión y que actualmente como hay mucha violencia tampoco hay inversión, sin embargo, lo que mi arte me dio de conocimiento sobre lo que fue Panzós, me dicta que si durante la represión y la guerra que hubo aquí en Guatemala, en el periodo que abarca de 1965 a 1982, la Exmibal logró sacar sesenta millones de toneladas de níquel haciendo un negocio millonario, fue porque el territorio donde ellos hacían su negocio, era un territorio sumergido en una profunda crisis social, hubo una cadena de violaciones a los Derechos Humanos y fue por esa crisis que para ellos resultó siendo un gran negocio. Para nosotros nunca fue un buen negocio y en estos tiempos de paz, las mineras no nos devolverán los territorios sin un impacto ambiental, seguimos viendo represión usando la policía, el ejército, las policías privadas… No se está dando igual que hace tres décadas, no es lo mismo, el modus operandi ha evolucionado, lo han perfeccionado, pero a diferencia de la época en la que se suscitó la masacre de Panzós, la sociedad ahora está enterada un poco más.

EL ARTE SIEMPRE OCUPA UN LUGAR EN TODAS LAS SOCIEDADES, SIEMPRE CUMPLE UN OBJETIVO. EN EL CASO DE UNA SOCIEDAD COMO LA GUATEMALTECA, ¿CUAL CREES QUE ES EL LUGAR DEL ARTE Y QUE PAPEL JUEGA EN NUESTRAS VIDAS?

Guatemala es uno de los países de Centroamérica y tal vez, de toda América, que más patrimonio cultural tiene. Este país pese a todo lo que le han saqueado, además de los recursos naturales, tiene un vasto bagaje cultural. El arte está presente en la vida de los guatemaltecos y estamos viéndolo en expresiones no de lo que es un guatemalteco, sino de la vida cotidiana de los guatemaltecos. Con que es y no es la identidad guatemalteca me refiero, por ejemplo, a los ejercicios de la semana santa y la gran tradición del arte religioso que hay en las iglesias… La gente vive con mucha pasión su arte. Ahora bien, no siempre este arte que viven apasionadamente va a coincidir con el conocimiento nuevo que nos va contando esa historia de Guatemala, esa historia de sujeción, de enajenación, de utilización de esas herramientas… La herramienta de la religión y su arte, por ejemplo, han movido este país en varias ocasiones. Entonces, para el guatemalteco el arte es muy importante, pero lo que hay que preguntarse es si los cambios que el arte puede proponer les interesa a los guatemaltecos… Si los guatemaltecos se preocupan por ver en el arte una forma de creación de conocimiento nuevo o si sólo se preocupan por ver la repetición o verlo como un rito de conservación de una forma de ser y que no debería cambiar. Yo oigo con mucha preocupación que cuando se habla de arte en Guatemala, se habla siempre de rescatar las tradiciones, no se habla de re-crear las tradiciones. Es como si nos dijeran que para cimentar la identidad como guatemaltecos no debemos atrevernos a crear cosas nuevas o a pensar en cosas nuevas, tal vez hay nuevos colores, nuevas líneas, sin embargo, la visión de pensamiento de lo que es el arte es bastante complaciente a los grupos hegemónicos que están detrás de las grandes instituciones que manejan los grandes presupuestos de cultura en este país. Algunas veces se escapa alguien, le llaman niño malo, lo copta una fundación cultural y termina haciendo arte complaciente a los grupos hegemónicos y se olvidan completamente de las ideas nuevas que una sociedad podía tener más necesidad de conocer… Y luego, con la pasión con la que vive el arte el guatemalteco, todavía falta trabajar mucho para que los guatemaltecos se acerquen al arte nuevo, al arte que coincide con las investigaciones científicas. Se limitan al arte de la tradición.

¿Y EL PAPEL QUE JUEGA EL ARTE DENTRO DE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES?

Las organizaciones sociales pocas veces se lanzan a crear espacios de artistas que en un momento puedan llegar a tener libertad incluso para participar de la autocrítica de las organizaciones sociales mismas. Mantener una política así en una organización o en una sociedad no es fácil. Hay que tener mucha tolerancia, que además es una tolerancia dura porque tienes que soportar que te critiquen o que te lancen un mensaje con el que no estás completamente de acuerdo y acuerparlos, apoyarlos, defenderlos. La experiencia que yo viví con el tema del feminismo dentro de las organizaciones sindicales sirve de ejemplo. Al principio ese conocimiento nuevo era atacado, menos mal no se trataba de un ataque físico sino más bien de oportunidades, de cerrarte espacios, de negarte apoyo. Yo por ejemplo, trato de abrirme ante las propuestas de los artistas jóvenes aunque no esté totalmente de acuerdo con ellas, pero al final, siempre me aportan un conocimiento nuevo que me puede ser útil para ser feliz, o que deberían convertirse en una norma para que los humanos podamos vivir felices. La sociedad que permite a los artistas que expresen eso, es una sociedad preparada para lo peor, porque está atendiendo todo, lo es que posible, lo que está subyacente, los indicios de cambio, los indicios de hay cosas que se están corrompiendo. Ese sacrificio tiene su ganancia, esa tolerancia al conocimiento nuevo te permite tener conciencia.

MUCHOS AFIRMAN QUE EL ARTE ESTÁ RESERVADO PARA UN GRUPO MINORITARIO QUE TIENE MÁS FACILIDADES PARA ACCEDER A EL. ¿CREES QUE ESO SEA CIERTO?

No. Aunque depende de que arte. Es curioso, yo siento que hay dos grupos que no son escuchados, primero los pobres y luego los jóvenes y las políticas de consumo de arte están dirigidas precisamente a ellos. Hay mucha radio, mucha programación dirigida a los pobres y a los jóvenes como potenciales consumidores. Si hablamos de proporciones, la mayoría de los grupos desfavorecidos tienen acceso al arte, pero ¿A qué arte? Yo no creo en las ideas de las grandes cabezas malvadas que están planeando todo, más bien creo que se trata de una construcción de toda la sociedad. Mientras la gente piense que debe ser el de abajo, mientras su autoestima esté condicionada por racismos o clasismos y mientras crea que debe remitirse a ciertas estéticas porque son las estéticas que le pertenecen porque son las de su clase, pues va a seguir consumiendo eso y para cambiar esa complicada situación, hay que destronar la idea de que el hecho artístico sólo puede ser ejecutado por el artista afamado. En el hecho artístico podemos participar todos. En Guatemala, hay muchas formas de exclusión y esas formas de exclusión inhiben al individuo guatemalteco y entonces se siente fuera de la capacidad de ir a ver obras de arte, de apreciar arte nuevo, de ser generador de una obra nueva, una idea nueva. La gente tiene la autoestima muy apagada en ese sentido. El arte en el guatemalteco está, pero todavía no nos hemos dado cuenta. Se me ocurre que sería una labor de los artistas, ya que estamos hablando de entregar arte nuevo, entregar la idea de que el pueblo puede hacer arte, que el pueblo puede sumarse al arte, que puede entrenarse en temas técnicos para sacar esas ideas, porque en la gente va a estar siempre el reflejo de su sociedad, el individuo es el elemento básico de la sociedad y puede generar conocimiento nuevo.

YA QUE HABLAMOS DE LA JUVENTUD COMO GRUPO META DE LAS ACTUALES POLITICAS DE CONSUMO DE ARTE, ¿CREES QUE EL ARTE PUEDE UTILIZARSE PARA SENSIBILIZAR A LA JUVENTUD A INVOLUCRARSE EN LA DEFENSA DE SUS DERECHOS?

Al final sí, porque es también con el arte con lo que actualmente se le enajena. El arte se está usando para que el joven no piense mucho sobre esto. Como te decía, yo no creo en las mentes diabólicas del mundo que están pensando en crear este tipo de mensajes para que la juventud se pierda… Yo soy más pesimista, porque creo que es un reflejo de la humanidad completa. Hay un desencanto, un deseo por lo más fácil, por lo más plástico. Estoy un poco decepcionado de la humanidad en ese sentido. Me parece que de pronto, como humanidad, le estamos poniendo más atención al canal que al mensaje… Cada vez estamos pensando más en tener la televisión sin saber para que la vamos a usar, si vamos a usarla para el mismo chicle de todas las noches desde que se inventó la televisión o si vamos a usarla para ver arte de calidad, cine de calidad y todo eso. Ahora el gran compañero de los artistas ya no es el compañero artista, el compañero de la organización sino su sociedad, la sociedad guatemalteca y así como el compañero de organización tiene la obligación de ponerle atención a quienes están creando conocimiento nuevo, la sociedad debería ponerle atención a los que están creando conocimiento nuevo, quererlos porque están tratando de decirles algo. Los jóvenes deberían como que cuidarse, cuidar la salud mental, porque es salud mental finalmente, cuidar la salud de ver a que le está dedicando su recreación, - que es una palabra compuesta re-crear, volver a crear – Si su re-creación de cada fin de semana es re-petir lo que vivió la semana pasada, obviamente va a repetirlo la semana siguiente. El problema del tema joven es que se trata de una guerra de mercados, una guerra que no vamos a poder ganar si usamos las mismas armas que las que usan los que producen las grandes armas, entonces, eso no quiere decirse que debamos aislarnos de la tecnología, porque confieso que mi escuela como artista visual no fue un maestro de la academia francesa, sino las horas y horas de ver televisión, sino que debemos crear los espacios para que la juventud tenga contacto con artistas que estén generando conocimiento nuevo más interesante que el que actualmente consumen.

ES ADECUADO QUE LAS ORGANIZACIONES SINDICALES SE VALGAN DEL ARTE PARA TRANSMITIR SUS OBJETIVOS DE LUCHA

Yo pienso que sí. El arte en sí es un producto de la sociedad, somos un producto de la sociedad, así que el arte va a reflejar lo que está sintiendo, el pueblo expresa todas sus frustraciones, todos sus sentimientos haciendo elecciones estéticas. Las radios y sus versiones mexicanizadas, los narcocorridos, creo que existen porque hablan de lo que la gente percibe, de lo que la gente ve y es por eso que la gente los prefiere. Las organizaciones no dejan de ser gente que buscará hacer sus elecciones estéticas de lo que está en el ambiente como cualquier público y en un momento pueden encontrar la congruencia o coincidencia con un artista que esté a tono con las conciencias que las organizaciones estimulan a través de su trabajo y ambas, por lo mismo deberían de nutrirse. Hay que tener mucho cuidado con que las organizaciones tomen a gente que tiene alguna habilidad artística y trabajen mediante encargos, porque no necesariamente el encargo, cualquiera que sea el financista o el promotor, va encontrar en el artista, en el ejecutante, un convencimiento en lo que esta organización cree y más nefasto sería, que fuera obligado por las organizaciones sociales y no me refiero sólo a las organizaciones sindicales, campesinas, de la sociedad civil, sino también a las de banqueros y capitalistas. En resumen, todas las organizaciones quieren a los artistas, el artista necesita de ellas y necesita también que le den libertad para trabajar.

¿TE REFIERES ENTONCES, A QUE LAS ORGANIZACIONES NECESITAN DE ARTISTAS CONVENCIDOS?

Sí, artistas convencidos porque caso contrario estarían pagándoles como a un mercenario, como a alguien que va hacer bien el trabajo pero que no necesariamente esté convencido de hacerlo. Dentro de las organizaciones sociales, he vivido de cerca ciertas experiencias con organizaciones de jóvenes, de alternativas al poder hegemónico, por así decirlo, que no necesariamente buscan la incorporación del arte ni escuchar la voz del artista, sino más bien, hacer que el artista pinte lo que no pueden pintar ellos. Es un tema de encargos, una crisis, porque el artista va a pintar lo que le estén financiando. Es una cuestión bastante riesgosa para las organizaciones confiar completamente en el artista, en ese sentido. Las organizaciones sociales y los artistas tienen un compromiso de conciencia permanente y creo que deben hallarse conforme se vayan dando los espacios para que haya una libre expresión de las ideas y pueda haber coincidencias. El artista no debe dejar que el discurso hecho sea el que mande en su mano sino su conciencia y los grupos organizados tienen que saber que si no nutren al artista con la libertad, si no estimulan la formación más que la imposición de ciertas ideas, entonces el artista no va a madurar, no va a crecer en línea con las opciones que las organizaciones propongan.

ANTES, LAS ORGANIZACIONES CONTABAN CON ARTISTAS DENTRO DE SUS CUADROS Y EL ARTE OCUPABA UN LUGAR EN ELLAS, PERO AHORA NO, A QUE CREES QUE SE DEBE ESA SEPARACIÓN ENTRE EL ARTE Y LAS ORGANIZACIONES

Acabo de graduarme en el programa PLART de la Escuela Superior de Arte y ahí escribí un pequeño resumen de lo que yo viví haciendo afiches para las organizaciones sociales a finales de los ochenta y principios de los noventa, antes de la firma de la paz. A través de mi memoria, cuento un poco lo que se estaba viviendo en las organizaciones sociales y su cercanía con ciertos artistas… a veces esas cercanías las concebimos como motivadas por ciertos temas políticos, sociales, de lucha y todo eso, sin embargo, también las mueven otras motivaciones como las que cualquier ser humano tiene, las novias, los amigos, hermanos, parientes, motivaciones que aproximaban o distanciaban a la gente que hacía arte dentro de las organizaciones, que para entonces – Y esto está documentado por antropólogos e historiadores – se sentían lejos de la mesa de negociación de la paz. Yo lo recuerdo, porque los afiches se hacían para hacer más visibles a estas organizaciones porque el Estado y la guerrilla, las aislaban de las discusiones que se estaban dando para alcanzar la firma de la paz, de cómo debían quedar esos acuerdos y la intención con la que me buscaban era la de hacer visibilizar su trabajo porque necesitaban hacerse visibles dentro de esa negociación de la paz. Yo estaba completamente de acuerdo y puse mi trabajo al servicio de esas ideas, porque yo también era parte de la sociedad civil, entonces, se podría decir que yo me defendía con lo que tenía y lo que tenía era la pintura. Yo creo en la vieja idea del artista y del intelectual orgánico, en alguien que si va a pintar algo, como una opción sociopolítica, tiene que vivir en ella, tiene que creer las veinticuatro horas, tiene que ser la opción sociopolítica en la que realmente está pensando y creo que las organizaciones sociales cuando encuentran artistas que se entregan de tal manera, deben cuidarlos, deben darles la libertad que necesitan, deben apoyarlos, deben tratar de comprenderlos porque de repente, los artistas son como portadores de un conocimiento nuevo que todavía no ha sido comprendido y que a veces esas mismas reflexiones que hace el artista, deberían también hacerlas las organizaciones. Yo recuerdo que para finales de la década de los ochentas, empiezan a surgir los primeros grupos feministas, tras la huida después de los peores años de la guerra, las mujeres retornan a Guatemala con ideas nuevas. Yo conviví con esas cosas que te digo de novios y amigos que unen o separan a la gente. Fui conociendo por estas circunstancias a otros artistas que resultaban ser parejas o conocidos o que habían tenido algún tipo de relacionamiento en organizaciones que habían sido atacadas por el Estado. Cuando hablábamos de la situación del arte y este relacionamiento con las organizaciones, el espacio feminista fue muy interesante porque coincidíamos, nos sentíamos igual, como parias dentro de las organizaciones civiles. Las mujeres sindicalistas se quejaban del aislamiento que los hombres sindicalistas les tenían y entonces, mucho del pensamiento feminista se empezó a expresar en canciones, en exposiciones de las cuales tal vez no quedaron registros porque eran exposiciones espontáneas, en donde poníamos dibujos, cantábamos – los que cantaban – y se hablaba de la conciencia feminista a los sindicalistas, pero al principio, los sindicalistas no querían saber nada de este tipo de arte, hoy quizás ya es parte de toda una dinámica, tal vez y puede que me equivoque, buscando ser políticamente correctos, ahora todos incorporan el tema feminista pero en aquel momento no. Saqué este ejemplo porque decía que hay que ponerle atención a los artistas, porque quizás están empezando a hacer sensible un conocimiento nuevo que se quiere manifestar. A veces pensamos que el mensaje debe golpear al gran banquero, al militar asesino, al político ladrón y el arte no siempre le dirige el mensaje a ellos, también se lo dirige al compañero o compañera que está más próximo y por eso, si tenemos compañeros o compañeras artistas dentro de las organizaciones, tenemos que ponerles atención, no verlos como si fueran los payasos de la organización, sino que, como compañeros que tienen cierta sensibilidad y que podrían estar empezando a hacer sensible un conocimiento nuevo, como si fuera ciencia, porque el arte resume conocimiento nuevo, como si fuera un libro.

PERO AÚN CON ESAS DIFICULTADES, EN EPOCAS ANTERIORES, LAS ORGANIZACIONES USABAN EL ARTE COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN DE IDEAS, AHORA NO. CASI TODAS, POR NO DECIR TODAS, HAN EXCLUIDO AL ARTE DE SUS EJES DE TRABAJO.

No creo que se pueda generalizar, fue todo un proceso, digamos que existieron aquellas que tachaban a ciertos artistas de divisionistas ideológicos y a otros de conscientes o revolucionarios, resultando los artistas a los que apoyaban y los artistas a los que no. Algunas tal vez lo hicieron por una apertura democrática, una apertura de pensamiento y otras, simplemente porque sonaban más bonito y atraían a la gente. Que ahora no las usen, puede ser que algunas hayan entendido que no debían haber utilizado de esa forma a los artistas y ahora estén en la reflexión de mejor ya no hacerlo y otras tal vez, entre tantas cosas que se perdieron, perdieron esa esperanza, esa noción de lo que podía dar el arte. Quizás algunas – siendo pesimista – nunca creyeron en el arte y sólo se sirvieron de él para atraer a las masas y luego no. En todo caso, creo que esto se puede mejorar, porque como decía, una sociedad debe ponerle atención a la cultura y en ello hacer un esfuerzo para que el arte sea otra vez el que pueda mostrar los síntomas de una sociedad, el que pueda ayudarnos a ver lo que pareciera invisible o que sólo algunos pensamos. A mí me ha pasado que oigo una canción y digo, “Ese artista canta como yo pienso”… hay veces que aparecen esas coincidencias y creo que una sociedad que se da esa oportunidad, es una sociedad que se fortalece. Si miramos hacia atrás, necesitaríamos de muchos elementos históricos para juzgar a las organizaciones y saber cuáles eran sus verdaderas intenciones en relación al arte. Para el futuro, lo que si se puede hacer es regresar la confianza en el artista, a la cultura como parte de los cambios que transforman profundamente una sociedad. Yo no creo que una sociedad pueda cambiarse si no se cambia la cultura. Nuestra revolución de octubre, en los diez añitos que duró, logró cambiar muchas cosas pero no pudo parar muchas constantes del pensamiento liberal. Esas constantes siguen hasta hoy, esa forma de ser del guatemalteco, la arrastramos desde ese entonces porque con diez añitos no podían hacerse cambios culturales de una forma radical.

ESAS CONSTANTES INCLUSO FUERON MOTIVOS PARA LA CONTRARREVOLUCIÓN

Una contrarrevolución en la que participaron oprimidos. Es una cosa dura de sobrellevar para muchos que hemos estado involucrados en organizaciones sociales, ver como muchos de los pensamientos que transmiten en los medios de comunicación masivos que van a terminar repercutiendo negativamente en la vida de los más desprotegidos, de los oprimidos, resulta siendo el discurso que los mismos oprimidos apoyan. Es la misma historia de la sumisión, de la sujeción voluntaria de la gente….

PAULO FREIRE HABLABA DEL OPRESOR DENTRO DEL OPRIMIDO, TE REFIERES A ESO?

Sí. Al opresor dentro de la cabeza y en ese opresor de la cabeza, es en el que puede actuar la cultura y ahí viene el trabajo del arte, pero sólo en una sociedad donde se permita decir las cosas, donde se cuide al artista sin imponerle ningún discurso, sino más bien, proveyéndolo de los elementos y de los ejercicios de conciencia que puedan servir. A mí me ha servido para mi trabajo el ejercicio de reflexión que he ido haciendo al lado de científicos con los que he trabajado la historia del conflicto armado. Me ha servido para poder formarme un criterio, para pintar cosas en las que creo, para no arrepentirme de las cosas que hago… Para tener la seguridad que me da la conciencia del hecho científico.

EL MSICG, RECIENTEMENTE ORGANIZÓ UNA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA TITULADA “GUATEMALA, EL ROSTRO HUMANO DE LA AGROEXPORTACION” QUE OPINIÓN TE MERECE ESTA ACTIVIDAD

Lo más positivo de la experiencia, sería que el hecho estético pueda tener un feedback del público hacia la organización. Habría que ver si es posible saber lo que la gente está entendiendo porque así vamos a saber mejor lo que estamos haciendo. A mí, por ejemplo, me daba miedo, cuando hice la exposición de Panzós, si poner fotos de muertos iba a tener el alcance que yo quería, porque pensaba que la gente podría enojarse, preguntarse que como era posible que eso sucediera en Guatemala y que cambiarían de actitud, porque ante el terrorismo de Estado, eso era como promover el trabajo de los asesinos porque nos recuerda el terror, de cierta forma. En el Polochic el ejercito acostumbraba a tirar los cuerpos de los muertos al rio para que el muerto pasara, ya que el rio es agua y sin agua no se puede vivir, los pueblos buscaban tener acceso al agua y entonces, cuando llegaban al rio, era como llegar a la televisión, con los muertos flotando sobre el río. Era un ejercicio de terror. Lo que te quiero decir es que el conocimiento nuevo del arte ya es mucho más que la denuncia, es la propuesta, lo que uno propone. Yo pienso que el obrero guatemalteco tiene bastantes tragedias por las cuales lamentarse y pocas veces he escuchado las formas de resistencia de los obreros. El arte que descubre formas nuevas y conocimiento nuevo, puede también descubrir las formas de resistencia y por ejemplo a mí, me cambiaría más una foto de resistencia obrera, que tiene mucho problema estético, que no es una foto fácil, es una foto de mucha creatividad pero que ayuda a reconocer las necesidades y la tristeza pero que también ayuda a la propuesta que se tenga o se quiera tener. Caso contrario el tema de la lucha de los obreros podría terminar siendo sólo el lamento. Ahí es donde se debe tratar de trabajar el feedback, preguntarle al público algo como ¿Usted como se resistiría a esto? A veces pienso que hacer arte, hacer arte con los obreros tiene su dificultad técnica, porque se tiene que buscar una resolución figurativista, expresionista. Yo trabajé en la cárcel con mujeres privadas de su libertad y claro que se lamentaban de muchas situaciones que las llevaron allí o las que estaban viviendo, pero también en el ejercicio de cuestionar y cuestionar que hacer para mejorar sus calidad de vida en donde estaban, las mujeres eran muy creativas y sacaban propuestas y esas propuestas estaban justo al lado del lamento. A veces el arte de conciencia, se le ha puesto muchos nombres, digamos que de conciencia social, es muy descriptivo pero pocas veces esa descripción incluye las propuestas. Sólo descubre las tragedias que son importantes dar a conocer pero que deben ser matizadas con las propuestas, con las resistencias. Eso es interesante, porque el arte como a veces saca las cosas que no son visibles tan fácilmente, puede que llegue a contener el próximo manifiesto con el que se avanzará a una revolución, pero que ahora está dormido y puede que el arte ayude a sacarlo de esa parte inconsciente.

PARA FINALIZAR ESTA ENTREVISTA, EL MSICG TIENE PLANIFICADO INCORPORAR EL ARTE EN SUS EJES DE TRABAJO, ¿QUE LE RECOMIENDAS AL MSICG PARA PODER LLEVARLO A CABO?

Algunas personas no lo creen porque es algo que no se ve en mis trabajos ni en mis exposiciones pero soy bastante crítico respecto a la manipulación que del artista hay o se pueda hacer, porque esto ha sido una de las cosas oscuras de lo que no se ha hablado mucho, de lo penosa que ha sido la utilización del artista y de lo poco que se le ha respetado dentro de las organizaciones de la sociedad civil. Como te decía y dada la experiencia que tuve a finales de los ochentas y principios de los noventas con algunas organizaciones, hay que hacer la reflexión de que si la incorporación del arte al trabajo de estas será una política de apoyo o si simplemente se utilizará el arte para la divulgación de un discurso político y hay que tener mucho cuidado con ello porque si no, el arte termina siendo sólo un panfleto, un discurso. Pienso que cuando existe un proceso de valoración del arte, los artistas vamos haciéndonos compañía junto con las organizaciones, eso sería lo idóneo.