Martes, 12 Junio 2018 09:43

MSICG lleva solidaridad a damnificados por catástrofe provocada por el Volcán de Fuego y denuncia la incompetencia y corrupción del gobierno de Guatemala

El MOVIMIENTO SINDICAL, INDÍGENA Y CAMPESINO GUATEMALTECO –MSICG- expresa su agradecimiento al pueblo guatemalteco y a los pueblos hermanos que se han volcado en solidaridad para con las víctimas de la serie de erupciones que ha tenido el Volcán de Fuego, solidaridad que también ha sido llevada por el MSICG a través de sus bases desde los distintos departamentos del país con la humanidad que caracteriza al sindicalismo de clase que practica nuestra Central Sindical.

No obstante, el MSICG lamenta que el Gobierno y sus instituciones hayan mostrado nuevamente una carencia total de sensibilidad e interés en los problemas de la población y la consecuente responsabilidad para atender un desastre natural, lo que es inexcusable, ya que el país debería contar con instituciones, planes y recursos administrados transparentemente para atender estas contingencias, teniendo en cuenta que de todos es conocido que el país tiene grandes riesgos sísmicos por la coincidencia en su territorio de las tres placas tectónicas (la de Norteamérica, la del Pacífico y la de los Cocos), un número sumamente alto de volcanes activos (11 volcanes activos conforme el Catálogo de volcanes activos del mundo de la Asociación Vulcanológica Internacional y 324 focos eruptivos según estudios preliminares del INSIVUMEH), un número grande de ríos los cuales se encuentran además alterados en sus cuencas por las actividades empresariales del sector agrícola, y un impacto ambiental grave derivado de la actividad minera, así como una pobreza y exclusión social que lleva a la población a asentarse en zonas de alto riesgo y sumamente vulnerables al impacto de los desastres naturales.

Para el MSICG resulta preocupante la toma de control de los albergues y centros de acopio por parte del Gobierno así como la existencia de abusos contra las víctimas del volcán y particularmente los últimos acontecimientos relacionados con actos de violencia sexual, así como la negación a las víctimas de todos los recursos que la población de nuestro país y pueblos hermanos han donado para ellos y que esta toma de control haya sido acompañada de mecanismos opacos que no permiten determinar tres aspectos elementales; el primero, que la ayuda esté siendo efectiva y totalmente trasladada a la población damnificada por el desastre; el segundo, que la ayuda donada por las personas no esté siendo utilizada para justificar un supuesto gasto de recursos por parte del Gobierno dirigido a la población damnificada para cargar a las cuentas del Estado gastos que nunca realizó el Gobierno; y tercero que la ayuda no esté siendo compilada por las municipalidades del país para ser utilizada como herramienta de campaña política de cara a las próximas elecciones.

De la misma manera, para el MSICG es preocupante que en este caso suceda lo mismo que ha ocurrido en los casos de otros desastres naturales en donde la atención de las víctimas ha durado tanto como la boga mediática de la tragedia y en donde luego de un tiempo, las víctimas supervivientes han sido abandonados a las secuelas físicas, psicológicas, materiales, económicas y sociales, ante la ausencia de políticas de Estado para darles una atención integral y los niveles de corrupción que impiden incluso que los recursos de la solidaridad internacional les lleguen efectivamente a las víctimas.

En ese sentido, el MSICG entiende que la etapa de solidaridad para supervivencia, aún a pesar de la manera en que el Estado y sus instituciones han viciado el paso directo de la solidaridad a las víctimas, ha sido exitosa, no obstante coincide con las opiniones en virtud de las cuales, existen problemas que deben enfrentarse para garantizar que las víctimas supervivientes superen de la mejor manera posible la tragedia, ello implica, atención a las secuelas físicas, psicológicas, materiales, económicas y sociales teniendo en cuenta que a la tragedia humana se suma la tragedia material de quienes lo han perdido básicamente todo.

De ahí que el MSICG llama nuevamente a la población y particularmente a sus bases a fiscalizar el accionar del Gobierno y denunciar las anomalías que constaten así como sumar esfuerzos para garantizar la existencia de una atención efectiva e integral a las víctimas sin obviar la recuperación de sus viviendas y medios de subsistencia. De la misma manera, a presionar por la existencia de políticas reales y una reserva de recursos para que el Estado pueda enfrentar de manera oportuna y eficiente este tipo de desastres.

El MSICG también considera necesario plantear nuevamente en el debate público la política de privilegios que se han otorgado a los altos funcionarios públicos consistentes en salarios exorbitantes y contrastantes con la realidad nacional, el pago a estos de servicios de alimentación, vivienda, telefonía, vehículos, gasolina, ropa deportiva, seguros médicos privados, gastos personales, etcétera, los cuales a pesar de las acciones emprendidas a nivel legal por el MSICG ante la Corte de Constitucionalidad esta ha considerado legales y acordes a la realidad nacional situación que es razonable sobre todo tomando en cuenta que los Magistrados de la Corte de Constitucionalidad aparte de devengar ingresos promedio mensuales teniendo en cuenta la indemnización y demás prestaciones laborales de Q125,986.29 gozan de la gran mayoría de estos privilegios.

En ese marco en las próximas semanas el MSICG estará promoviendo la aprobación de normas de aplicación general para el Estado y sus instituciones centralizadas, autónomas o descentralizadas que establezcan un límite razonable a los salarios de sus altos funcionarios y asesores que no exceda de cinco veces el salario del nivel más alto del plan de puestos y salarios autorizados para la administración pública y la aprobación de una ley que prohíba que el Estado cubra gastos de vivienda, alimentación, servicios, gastos personales, transporte o atención médica de los altos funcionarios y que, por el contrario, estos sean obligados a cotizar a los programas del Institutito Guatemalteco de Seguridad Social –IGSS- como lo demanda el artículo 100 Constitucional y sean atendidos por dicho Instituto o el sistema nacional de salud pública debiendo toda atención distinta a esta ser pagada con sus propios recursos por lo que llama a sus bases y a la población a promover iniciativas en ese sentido o apoyar las que el MSICG promueva en su momento.

De la misma manera, el MSICG exige que se asignen recursos del presupuesto a los cuerpos de bomberos para que cuenten con equipo, vida digna y cobertura por los riesgos que implica su labor, así como la asignación de recursos a la investigación científica y preventiva de desastres naturales.

El MSICG alerta a la comunidad internacional de que existen muchos casos en que la solidaridad de los pueblos del mundo es sorprendida por pedidos de solidaridad cuya finalidad no es otra que la de obtener beneficios de esta y que a menudo viene de instituciones o personas sin la logística adecuada para canalizarla de manera efectiva y sin que su giro normal de actividades se desarrollen en la atención de las necesidades reales que genera la tragedia.

Es por esto que el MSICG llama a la comunidad internacional a que la ayuda económica que quieran brindar solidariamente para la recuperación de las víctimas de la tragedia, no se haga llegar a través del Gobierno si su inversión no va a ser co administrada o fiscalizada directamente por un ente internacional que asegure que esta ayuda no sea objeto de corrupción y que, en caso de no ser ello posible, la canalicen a través de instituciones como Cáritas de la Iglesia Católica, la Cruz Roja o la Fundación Adentro, esto porque consideramos que el Gobierno y sus instituciones no garantizan la transparencia ni la efectividad y eficacia de la ayuda.

¡Una sola voz, una sola fuerza!
MOVIMIENTO SINDICAL, INDÍGENA Y CAMPESINO GUATEMALTECO
MSICG